RENACER CULTIRAL

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miércoles, 9 de mayo de 2018


EN LAS PUBLICACIONES DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ SE AFIRMA QUE JERUSALÉN CAYÓ ANTE LOS BABILONIOS EN EL AÑO 607 ANTES DE NUESTRA ERA, MIENTRAS QUE LOS HISTORIADORES ACTUALES SUELEN FECHAR ESTE SUCESO EN 587. ALGUNOS OPOSITORES ATACAN A LOS TESTIGOS POR ACEPTAR LA FECHA DE 539 Y RECHAZAR LA DE 587. ¿POR QUÉ ES ESTO ASÍ?


Cómo se llega a 539 a.e.c.

Strm Kambyses 400
Se puede llegar a la fecha de 539 a.e.c. (antes de la era común) para la caída de Babilonia, no solo por el canon de Tolomeo (una lista de reyes babilonios y persas escrita en el siglo II de nuestra era, de cuya fiabilidad hablaremos después), sino  también por otros medios. Entre estos, destaca una tablilla de arcilla babilonia denominada BM 33066 o también Strm Kambyses 400, con la siguiente información astronómica correspondiente al año séptimo de Cambises II, hijo de Ciro II:

“Año 7, tammuz, noche del 14, 1 2/3 horas dobles [tres horas y veinte minutos] después que vino la noche, un eclipse lunar; visible en todo su curso; llegó a la mitad norte del disco [de la luna]. Tebet, noche del 14, dos horas dobles y media [cinco horas] en la noche antes de la mañana [en la última parte de la noche], el disco de la luna se eclipsó; todo el curso visible; el eclipse llegó a las partes norte y sur”.(Inschriften von Cambyses, König von Babylon, de J. N. Strassmaier, Leipzig, 1890, núm. 400, líneas 45-48; Sternkunde und Sterndienst in Babel, de F. X. Kugler, Münster, 1907, vol. 1, págs. 70, 71.)

Aquí se habla de dos eclipses, dando sus fechas según el calendario babilónico. Estas fechas coinciden con dos eclipses que fueron visibles en Babilonia el 16 de julio de 523 a.e.c. y el 10 de enero de 522 a.e.c. (Canon of Eclipses, de Oppolzer, traducción al inglés de O. Gingerich, 1962, pág. 335.) Por tanto, esta tablilla parece indicar que el séptimo año de Cambises II empezó en la primavera de 523 a.e.c.
Como el séptimo año de Cambises II empezó en la primavera de 523 a.e.c., su primer año de reinado fue el 529 a.e.c., y su año de ascenso y último año de Ciro II como rey de Babilonia fue el 530 a.e.c. (recordemos que el periodo desde que un rey llegaba al trono hasta el fin de ese año se denominaba su año de ascenso, y el siguiente año completo era su primer año).
Así, sabemos cuál fue el último año de reinado de Ciro en Babilonia. La última tablilla fechada del reinado de Ciro II es del día vigésimo tercero del mes quinto de su noveno año. (Babylonian Chronology, 626 B.C.–A.D. 75, de R. Parker y W. Dubberstein, 1971, pág. 14.) Si el noveno año de Ciro II como rey de Babilonia fue el 530 a.e.c., según esta cuenta su primer año fue el 538 a.e.c., y su año de ascenso, el 539 a.e.c.
Hay otros medios que apuntan al mismo año: el historiador Diodoro, así como Africano y Eusebio, muestran que el primer año de Ciro como rey de Persia correspondió a la LVª Olimpiada, año 1 (560/559 a.e.c.), mientras que el último año de Ciro se coloca en la LXIIª Olimpiada, año 2 (531/530 a.e.c.). Las tablillas cuneiformes dan a Ciro un reinado sobre Babilonia de nueve años, lo que apoya el año 539 como la fecha de la conquista de Babilonia. (Handbook of Biblical Chronology, de Jack Finegan, 1964, págs. 112, 168-170; Babylonian Chronology, 626 B.C.–A.D. 75, pág. 14).
La crónica de Nabonido establece el día y el mes: 12 de octubre según el calendario juliano, 6 de octubre según el calendario gregoriano.
Tanto los historiadores como los testigos de Jehová calculan la fecha de la destrucción de Jerusalén a partir de la fecha de 539 a.e.c., aunque lleguen a conclusiones distintas.

Cómo se llega a 607 a.e.c.

Los testigos de Jehová lo calculamos de la siguiente manera:
Textos bíblicos como Jeremías 25:8, 9, 11-14; 29:10-14; Daniel 9:1, 2; 2 Crónicas 36:19-23; Zacarías 7:5; 1:12 indican que transcurrió un período de 70 años literales desde la desolación de Jerusalén y Judá hasta su restauración.
Puesto que los judíos regresaron en el segundo año de Ciro sobre Babilonia, es decir, el 537 a.e.c., contando 70 años hacia atrás llegamos a 607 a.e.c. Es así de sencillo.

Cómo se llega a 587 a.e.c.

Sin embargo, la cronología de Parker y Dubberstein, que es la que aceptan la mayoría de historiadores desde mediados del siglo XX, no presta atención al testimonio de la Biblia y realiza su cálculo basándose principalmente en el Canon de Tolomeo, y también en una tablilla astronómica llamada "VAT 4956". 
El Canon de Tolomeo menciona a cinco reyes de la dinastía neobabilónica que gobernó antes de la conquista de Ciro: Nabopolasar (al que asigna 21 años de reinado), Nabucodonosor (43 años), Evil-merodac (2 años), Neriglisar (4 años) y Nabonido (17 años).
Contando hacia atrás desde 539 a.e.c. se llega a la conclusión de que Nabucodonosor empezó a reinar 66 años antes, es decir, en 605 a.e.c. (la tablilla "VAT 4956" parece apoyar esa fecha, pues menciona ciertos datos astronómicos del año treinta y siete del reinado de Nabucodonosor que parecen coincidir con la cronología del canon de Tolomeo). Puesto que textos como 2 Reyes 25:8 y Jeremías 52:29 muestran que la desolación de Jerusalén sucedió en el año décimo octavo de Nabucodonosor (décimo noveno si se cuenta a partir de su "año de ascenso") esto les lleva a la fecha de 587 a.e.c. (curiosamente, para esto sí aceptan el testimonio de la Biblia).

¿Cómo explicar la contradicción?

Para los que no creen en la infalibilidad de la Biblia, basta con decir que la cifra de 70 años es un error o una falsedad. Algunos creyentes tratan de explicarlo diciendo que la cifra de 70 años es simbólica, no literal, o que no transcurre entre la desolación de Judá y su restauración; pero los textos citados arriba no apoyan esas conjeturas. Por tanto los cristianos nos vemos ante la tesitura de creer a Parker y a Dubberstein, que asignan al exilio una duración de 50 años, o creer al autor de la Biblia, que le asigna 70 años.
Para los testigos de Jehová la opción es clara, y no hay necesidad de ir más allá. Sin embargo, se pueden añadir algunos comentarios sobre la fiabilidad de los datos que contradicen el testimonio bíblico.
Ningún historiador puede negar la posibilidad de que el cuadro actual de la historia babilónica pueda ser engañoso o estar equivocado. Se sabe, por ejemplo, que los sacerdotes y reyes de la antigüedad a veces alteraban los registros según los fines que perseguían. O, aun si la evidencia descubierta fuera exacta, pudiera haber sido mal interpretada por los doctos modernos, o estar incompleta, de modo que la cronología de aquel período pudiera ser drásticamente alterada por alguna nueva teoría cronológica o por material todavía no traducido.
En cuanto al canon de Tolomeo, del siglo II de nuestra era, el profesor E. R. Thiele escribe en su libro The Mysterious Numbers of the Hebrew Kings:,:

"El canon de Tolomeo se prepara principalmente con propósitos astronómicos, no históricos. No daba a entender que presentara una lista completa de todos los gobernantes ya sea de Babilonia o de Persia, ni el mes o día exacto del principio de sus reinados, sino que era un recurso que hacía posible colocar correctamente en un extenso arreglo cronológico ciertos datos astronómicos que entonces estaban disponibles. Los reyes cuyos reinados duraron menos de un año y que no abarcaron el día de Año Nuevo, no fueron mencionados."

Es importante tener en cuenta que el canon no se escribió como un registro histórico, sino astronómico: Tolomeo usó los reinados de antiguos reyes (según él los conocía unos siete siglos después) simplemente como un marco  en el cual colocar la información astronómica. Por eso, no se puede tener seguridad de que estuviese en lo correcto al asignar cierto número de años a varios reyes. De hecho, mientras Tolomeo le acredita a Evil-merodac solo dos  años de gobierno, Polyhistor le asigna doce años, por poner un ejemplo. Además, no es posible estar seguro de que hayan reinado solo cinco reyes durante este período. Por ejemplo, en Borsipa se encontraron varios nombres de reyes babilonios que no aparecen en el Canon de Tolomeo ni en ninguna otra parte.

En cuanto a la tablilla "VAT 4956", en primer lugar hay que tener en cuenta que el texto es dudoso. El contenido del texto no es un original, sino una copia de otro texto anterior, y contiene numerosos espacios en blanco; actualmente ni siquiera se entienden algunos de los términos que se encuentran en ella; en el texto aparece dos veces el apunte hi-bi (que significa, "roto, borroso"), con lo que el copista reconoció que estaba trabajando con  una copia defectuosa. Por otra parte, debe considerarse que al igual que el canon de Tolomeo, simplemente usaba los reinados de antiguos reyes, según la cronología que se aceptaba en su tiempo, como un marco para colocar la información astronómica; de modo que el escriba de la "VAT 4956" pudo sencillamente insertar el ‘año treinta y siete de Nabucodonosor’ según la fuente de información que utilizase. Los investigadores alemanes Neugebauer y Weidner (que son quienes tradujeron el texto), reconocen que el escriba cambió palabras para adaptarlas a la terminología abreviada en uso en su día, pero de modo inconsistente e inexacto; del mismo modo, fácilmente pudo haber insertado otra información que se adaptara a sus propósitos, de manera que cabe la posibilidad de que tanto el canon de Tolomeo como la "VAT 4956" hayan derivado de una misma fuente básica y compartan errores mutuos. 

Pero lo más curioso de todo es que si se compara la información astronómica que aporta esta tablilla con la del año que armonizaría con la cronología bíblica (20 años más atrás), los datos encajan incluso mejor, lo que apoya la fecha de 607 a.e.c.

En oposición al canon de Tolomeo y a la interpretación que suele hacerse de la "VAT 4956" se yerguen los testimonios unánimes de Jeremías, Zacarías, Daniel y el escritor de 2 Crónicas, según los cuales Judá y Jerusalén yacieron desoladas por setenta años. Los testigos de Jehová preferimos dar crédito a estos últimos.