RENACER CULTIRAL

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martes, 15 de mayo de 2018

Las gladiadoras o "gladiatrix".




Una murmillo equipada con un curioso escudo redondo se enfrenta a una retiarius sin lorica.
Les jeux du cirque (Los juegos del circo). 
Fotografía de autor desconocido. Francia, principios del siglo XX.

Que no hubiese en su época un termino en latín para denominar a las mujeres que luchaban en lagladiatura, ni existiese el femenino de gladiator, (el término "gladiatrix" es una invención moderna para referirse a ellas), nos indica que su número debía ser muy reducido o que estos combates no eran frecuentes, pero...  sí, existieron mujeres gladiadoras.

Los textos antiguos se refieren a ellas como mulieres (mujeres de clase baja) y feminae (mujeres de clase alta).

Para los romanos había una gran diferencia entre una femina y una mulier. Las feminae eran las hijas o esposas de ciudadanos y todas las demás eran mulieres. Aunque lo que hiciese una mulier carecía de importancia, si determinadas actividades, como por ejemplo la gladiatura, las llevaba a cabo una feminapodía ser motivo de escándalo ya que socialmente se consideraba que las clases altas no debían servir de entretenimiento para el pueblo.


Sus orígenes


Según Nicolás de Damasco, historiador y filósofo sirio que vivió en tiempos del emperador romano Augusto, los combates de gladiadores, masculinos y femeninos, eran de origen etrusco; aunque el femenino solo se daba en un contexto funerario. 

Atlética, 4. 1 53: "Los romanos presentaban los juegos de gladiadores, una práctica que les fue dada por los etruscos, no sólo en los festivales y en los teatros, sino también en sus banquetes. Es decir, algunas personas a menudo invitaban a sus amigos a comer y a otros pasatiempos agradables, pero además podía haber dos o tres parejas de gladiadores. Cuando todos habían comido y bebido lo suficiente, llamaban a los gladiadores. En el instante en que la garganta de alguno era cortada, aplaudían con placer. Y a veces resultaba que alguno había especificado en su testamento que las más bellas mujeres que había comprado debían enfrentarse entre sí, e incluso otro podía haber decretado que dos chicos, sus favoritos, debían hacer eso"


Del contexto funerario al espectáculo público




No se sabe con exactitud en qué momento las gladiadoras comenzaron a formar parte de los espectáculos públicos, pero existen varias fuentes que las mencionan entorno al cambio de era.


Una ley del año 11 prohibía a las mujeres nacidas libres menores de 20 años aparecer en la arena. En el año 19 la prohibición incluyó a hijas, nietas y biznietas de senadores, así como a esposas, hijas y nietas de equites.


Por Tácito y Dión Casio se sabe que Nerón ofreció diversos espectáculos en los que participaron mujeres gladiadoras, entre ellas algunas de origen etíope.


Según Dión Casio y Suetonio, de las nueve mil fieras que se mataron en la inauguración del anfiteatro Flavio en el año 80, un buen número fue abatido por mujeres. Marcial también se hace eco de su presencia en la inauguración.




 Bajo-relieve de Halicarnaso, actual Bodrum (Turquía),  del siglo I-II conservado en el Museo Británico.
En el se representan dos mujeres gladiadoras, "Amazon" "Aquilia", en la parte superior la leyenda   apeluthesan, el equivalente griego de stantes missi, nos indica que recibieron la missio - la suspensión - por haber combatido ambas valerosamente. 


Entrenamiento


Solo podía ser considerado gladiador quien se había ejercitado para ello en un ludus y recibido un entrenamiento específico para ello; quienes saltaban a la arena sin ese entrenamiento no eran considerados como tales. 

Se sabe por Juvenal que tanto mulieres como feminae - se refiere a ellas indistintamente - recibían el mismo entrenamiento para la gladiatura que los hombres, probablemente en el mismo ludus que estos, aunque a horas distintas.

En algunos casos también podrían haber recibido esta formación en Los collegia iuvenum, instituciones elitistas concebidas para ciudadanos libres, principalmente jóvenes, donde  estos desarrollaban ejercicios físicos y prácticas militares. Las únicas mujeres que harían uso de estas instalaciones serían las feminae relacionadas por lazos familiares con estos jóvenes. La presencia de mulieres en estos lugares sería minoritaria y siempre por alguna circunstancia excepcional, como ser esclavas del collegium o de alguna autoridad con influencia en el mismo.

Motivación


Las motivaciones de las mujeres de las distintas clases sociales para dedicarse a la gladiatura probablemente fuesen distintas.

En el caso de las mujeres de clase alta es posible que lo hiciesen a modo de entretenimiento, como una forma de mantenerse en forma y quizá para reafirmar un cierto grado de independencia dentro de la sociedad patriarcal en la que vivían y escapar de la estricta moral romana, que prohibía a las mujeres realizar cualquier actividad propia de hombres.
Las de clase baja buscarían prepararse para poder llegar a combatir por dinero.

En las fuentes se encuentran evidencias de mujeres de ambas clases sociales luchando en la arena.

Se supone que las de clase alta lo harían libremente sin mantener ninguna relación contractual con ellanista (persona encargada de reclutar y formar a los gladiadores) y lucharían con el fin de mostrar su destreza con las armas. No se sabe si tendrían que hacer algún juramento ante el tribuno como hacían los gladiadores masculinos.

Las de clase baja, aunque no necesariamente tenían que estar vinculadas con un lanista y podían actuar como "autónomas", lo normal sería que se asociasen a uno, el cual les proporcionaría comida y un lugar de entrenamiento aunque a cambio recibiesen menos dinero por combate.
Como no es probable que viviesen en el mismo ludus que los gladiadores, quizá el lanista se ocuparía también de su alojamiento en un lugar relativamente cercano al ludus.

Aparte de las gladiadoras de clase alta y de clase baja, las esclavas dedicadas a la gladiaturaal igual que los gladiadores esclavos, serían propiedad del lanista quien las mantendría cerca del ludus, o en el mismo ludus, aunque en pabellones diferentes de los hombres.


Gladiadora victoriosa empuñando una sica, siglo I,
estatuilla de bronce conservada en el Museum für Kunst und Gewerbe de Hamburgo.



Vestimenta y erotismo


De las representaciones que han llegado hasta nuestros días se desprende que las mujeres usaban lasmismas armas y vestimenta que los gladiadores y que, siguiendo la norma de los combates entre gladiadores masculinos, luchaban con el torso desnudo y con los senos al descubierto.
El cumplimiento de esa norma al parecer no escandalizaría a nadie por coincidir con la imagen que se tenía de las amazonas, las mujeres guerreras por excelencia, que eran idealizadas y representadas con un pecho al aire. 

Ya que la moral romana era muy recatada en lo que se refiere a la vestimenta femenina y las mujeres iban completamente cubiertas por la stolauna vestidura plisada y larga hasta los pies, sobre una túnica interior sin dejar nada a la vista, no es muy probable que las mujeres libres actuasen en público con los senos desnudos.

Este aspecto de las gladiadoras, con los senos, piernas y brazos al descubierto, añadiría alexotismo del espectáculo un cierto atractivo erótico y alimentaría fantasías sexuales como las que refleja un medallón para aplicar en el techo o la pared del siglo I al II que representa una mujer desnuda con un escudo en la mano izquierda y una daga en la derecha cabalgando sobre un hombre, también desnudo, que levanta la mano derecha reconociendo su derrota.




 








FUENTE:


Munera gladiatorum. Mujeres gladiadoras. Mauricio Pastor Muñoz/Alfonso Mañas Bastida. Universidad de Granada.

http://revistaseug.ugr.es/index.php/florentia/article/viewFile/4030/3997
https://revistadehistoria.es/la-batalla-de-empel-1585/